EL APRENDIZAJE EN LA ERA DE LA CONVERGENCIA CULTURAL MEDIÁTICA

 Los estudiantes de hoy, tienen diversas formas de: socialización, sensibilización y acceso al saber, mediante la convergencia: cultural, mediática y tecnológica; teniendo en cuenta, el concepto de “nativos digitales”; quienes tienen facilidad y gusto por todos los aspectos tecnológicos. De esta manera, se configuran como sujetos políticos de una nueva sociedad que día a día está, cada vez más sumergida en la nueva era de las tecnologías de la información.

Teniendo en cuenta, que hoy en día las clases se ofrecen virtuales, los maestros deben tener en cuenta: la subjetividad, las experiencias, gustos, cualidades, lenguajes propios de cada uno de los niños, niñas y adolescentes que se están formando hoy en día. Además, con relación a uno de los planteamientos del artículo de la revista: “Aprendizaje transmedia en la era de la convergencia cultural interactiva” acerca de los ambientes de aprendizaje que estaban entendidos antes como: “un conjunto de condiciones favorables incorporadas al aula para lograr motivación y buen desempeño en los estudiantes” (Amador, 2013); hoy día se transformaron; ya que por un lado, el aula pasó hacer: la sala de su casa; los cuadernos y libros: son reemplazados por la Tablet o el computador; el lápiz o esfero, se transformó en el mouse o teclado. Todo esto, configurando a los sujetos que se están formando: con sus propios lenguajes, saberes y prácticas que surgen por medio de la existencia de la internet, medios audiovisuales que rodean la vida de los niños, niñas y jóvenes.

Sin duda, el ambiente de aprendizaje va más allá del aula y de la escuela. Por esta razón ya no es posible considerar que los niños y niñas generen aprendizajes y adquieran conocimientos mediante su vinculación a la tradicional enseñanza poco crítica y más repetitiva; en el que un profesor transmite contenidos y los estudiantes atiendan y copien en su cuaderno. Los ambientes, especialmente ahora, están dotados de: imágenes, hipertextos, movimiento, paisajes sonoros, narrativas, lenguajes audiovisuales, entre otras herramientas digitales que le permiten desarrollar diferentes habilidades como: la destreza en el uso de hipertextos, la comprensión en la información rápidamente, la satisfacción inmediata que sienten, bajo recompensas frecuentes y resultados rápidos. Además, conocen el lenguaje digital; les gusta, el trabajo en paralelo y la multitarea; prefieren imágenes a texto.

Los ambientes de aprendizaje, en relación con el fenómeno transmedia, vinculan la ecología de medios: “es un conjunto de lenguajes, saberes y prácticas que surgen a partir de la coexistencia de medios, mediaciones y contenidos que rodean la vida de los niños y niñas”. (Amador, 2013) Los ambientes, especialmente aquellos que están dotados de imágenes, hipertextos, movimiento, paisajes sonoros y narrativas, hacen posible que estos en relación con los contenidos, el aprendizaje transmedia plantea un giro pedagógico imprescindible. Se trata de transitar del contenido guiado por el texto escolar y el conocimiento del profesor, al desarrollo de capacidades en el estudiante relacionadas con el rastreo y tratamiento de la información que circula por diversos medios, plataformas y soportes textuales, audiovisuales, sonoros, icónicos y digitales. Estas capacidades, según Juan Carlos Amador, se deben desarrollar a partir de los aprendizajes invisibles de los niños y niñas, pues, en su vida cotidiana, leen, escriben y razonan hipertextualmente.


De aquí la importancia, la relación de cultura con aprendizaje y de esta con las prácticas subjetivas que llevan a cabo los estudiantes con los dispositivos culturales mediáticos; esto lleva a que los estudiantes se sientan menos identificados con las maneras en que la escuela propone aprender. Sin embargo, debido a la situación actual, que se está atravesando de pandemia mundial se obligó a la escuela a cambiar en todo aspecto las clases tradicionales del aula, la prohibición de los celulares y demás artefactos electrónicos por las clases virtuales desde casa dando un giro total en la educación de hoy; en donde las escuelas se vieron obligadas adoptar mecanismos facilitadores de aprendizaje como son las plataformas educativas de: Classroom, Moodle, Schoology, etc. y entornos de aprendizaje como: Skype, Hangoust, YouTube, Facebook, Meet, Zoom; entre otras herramientas que utilizan los estudiantes para comunicarse con el profesor y sus compañeros.     

Sin embargo, allí en ese ecosistema tecnológico como lo afirma Rocío Rueda en su artículo es importante ver la emergencia de prácticas sociales que procuran sentido a un sujeto que se construye intensamente con otros, con quienes colabora y comparte un proceso existencial en espacios tiempos acelerados y complejizados construyendo valores como: la amistad, el respeto, la fraternidad, la cooperación, entre otros; Una amistad que mantiene los lazos de las redes sociales primarias, y que al tiempo se abre a nuevas formas de ser. (Ortiz, 2014)

De acuerdo con lo anterior y según el artículo de Jesús Martín Barbero el lugar de la cultura en la sociedad cambia cuando la mediación tecnológica de la comunicación deja de ser meramente instrumental para: espesarse, densificarse y convertirse en estructural. De ahí que la tecnología remita hoy tanto o más que a unos aparatos a nuevos modos de percepción y de lenguaje, a nuevas sensibilidades y escrituras. Afirma que estamos ante nuevas figuras de razón que nos interpelan desde la tecnología. Por ejemplo, Con el computador estamos no ante una máquina más con la que se producen objetos sino ante un nuevo tipo de tecnicidad que posibilita el procesamiento de informaciones y cuya materia prima son abstracciones y símbolos. Además, frente a ello, expone que: “el saber ha estado siempre ligado al poder, si los sabios han habitado históricamente un palacete cercano al de los soberanos, los cambios en los modos de circulación de los saberes desvelan una de las dimensiones decisivas en la transformación de las figuras y del ejercicio del poder”. (Barbero, 2009)

Por esta razón, el aprendizaje en la era de la convergencia cultural mediática, es una propuesta de reconocimiento de una nueva esfera público-privada en la que están presentes sujetos, saberes, prácticas e intereses, la cual subyace de la convergencia cultural interactiva, esto es, modos de ser, pensar y actuar. (Amador, 2013) Además de esto, han surgido iniciativas en torno a las relaciones entre medios, tecnologías y educación, especialmente procedentes de las industrias culturales y las corporaciones transnacionales de software, hardware, telefonía móvil e Internet. En este grupo, las perspectivas no son muy distintas entre sí, pues, con frecuencia, sus orientaciones giran alrededor de promesas como estar conectados, tener amigos, vivir actualizados (accediendo a noticias, deportes, moda y recientemente aplicaciones móviles) así como divertirse en modo online a través de pasatiempos, juegos y mundos virtuales. Aunque también existe otro tipo de promesas, procedentes de activistas de la Web, como la generación de usuarios que participan en redes y comunidades, grupos que pueden gestar iniciativas sociales y gente común que puede compartir y crear.

Se trata, más bien, de un proceso de co-construcción en el que los sujetos inciden en la transformación de las tecnologías, y en el que éstas a su vez modifican los modos de ser, hacer y pensar de las personas. Según Martín-Barbero (Barbero, 2009), la clave de este proceso está en los usos y las apropiaciones que las personas comunes producen en su vida cotidiana al relacionarse en, con y a través de los medios. Esto supone transitar de los medios a las mediaciones. En esta dirección, son varias las perspectivas que, apartándose del análisis instrumental de los medios y las tecnologías, han abordado el problema de las tecnologías digitales atendiendo a la complejidad humana, social y política que configura la cultura popular, la cultura visual y, de manera más reciente, la cultura digital. A partir de esta marco de comprensión sobre lo cultural, se ha planteado la necesidad de repensar la escuela en el no sólo mediante el equipamiento tecnológico y el uso de las TIC para enseñar contenidos académicos, sino reconociendo al sujeto político mediático.

Además de la importancia que adquiere la interconexión de los canales de distribución (plataformas) y de los dispositivos (en red), como ecosistemas que actualmente tramitan la vida de los niños y niñas; la digitalización de los medios ha provocado agencias sociales y culturales, preferiblemente asociadas con la participación y la generación de proyectos colectivos. Esta convergencia mediática está dando lugar a la generación de culturas participativas de comunidades de usuarios que, motivadas inicialmente por el entretenimiento, consumen, producen y distribuyen contenidos propios y ajenos, estas experiencias sociales pueden llegar a convertirse progresivamente en proyectos alternativos a las hegemonías políticas, cognitivas y estéticas que han encontrado en la Web su principal superficie de control y reproducción.




En suma, apoyados en estos referentes, se puede señalar que la convergencia cultural es algo más que un simple cambio tecnológico. La convergencia cultural (mediática y tecnológica) altera la relación entre las tecnologías existentes, la industria, los mercados, los géneros y los públicos. En parte, obedece a un cambio cultural en el que se involucran el flujo de los medios en sus diversas expresiones, las arquitecturas comunicacionales, la proliferación de canales y redes, y la portabilidad de tecnologías digitales. “Henry Jenkins (2008), uno de los primeros en examinar este concepto, plantea que el proceso transmedia está asociado con relaciones y prácticas que conforman lo que denomina cultura participativa.” En esta cultura están presentes viejos y nuevos medios, así como géneros, formatos y contenidos de diverso orden. Los consumidores, establecen conexiones entre contenidos mediáticos dispersos, por ejemplo en literatura convencional, filmes, videojuegos, cómics y mundos virtuales.

Esto indica que el nuevo paradigma educativo debe transitar del “uso de las TIC” al uso de las pantallas, en clave de ecología de medios. Por esta razón, se requiere la generación de prácticas pedagógicas que fomenten la exploración de diversas fuentes de información que están ubicadas en diversos formatos, lenguajes y medios (multipantalla) a los que se puede tener acceso por diversas vías, desarrollando formas de comprensión de la realidad mediadas por lo oral, lo visual, lo audiovisual y lo escrito. La interactividad entre estudiante y profesor también cambia. Si el nuevo paradigma educativo asume que la realidad del nativo digital está enmarcada en la convergencia cultural; evidentemente el profesor ya no es un instructor o alguien que transmite conocimientos. Ahora debe asumir el rol de mediador del aprendizaje a partir de la comunicación transmediática.




 

Bibliografía

Amador, J. C. (2013). Aprendizaje transmedia en la era de la convergencia cultural interactiva. Educación y ciudad, 14.

Barbero, J. M. (2009). CUANDO LA TECNOLOGIA DEJA DE SER UNA AYUDA DIDACTICA PARA CONVERTIRSE EN MEDIACIÓN CULTURAL. Revista electrónica: Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la Información, 14.

Ortiz, R. R. (2014). (Trans)formación sociotécnica, subjetividad y política. Revistas Universidad Pedagógica, 14.

 

CONCEPTUALIZACIÓN DE CULTURA




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