INFANCIA, CUIDADOS, INTERESES Y RETOS

 


El siguiente reportaje tiene como objetivo dar a conocer diferentes concepciones que se tiene sobre infancia, para esto se ha hecho varias entrevistas en las cuales cada una de las personas entrevistadas dieron diferentes aportes de gran valor frente a este importante tema. Lo primero que se debe mencionar es que la infancia es una etapa en la cual los niños desarrollan diversas capacidades y habilidades que más adelante van definir su personalidad, formas de actuar, vivir y relacionarse con los demás. De igual modo, es importante señalar que a través del tiempo se ha venido transformando la forma de ver al niño, ya no es considerado como aquel sujeto quieto, silencioso y obediente, o como bien lo señala Shabel “Los niños y niñas eran entonces entendidos como objetos de protección, seres incompletos e incapaces que requerían un abordaje especial, “objetos de tutela y represión encubierta bajo eufemismos” (Beloff, 2004, p. 6)” (Shabel, 2013),  sino por el contrario  son considerados como “Sujetos capaces de tomar decisiones y así también disputar poder (Szulc, 2006, Hecht, 2007). Este nuevo lugar que se construye con los niños y niñas, es lo que podría denominarse un proceso de politización, entendido como un “proceso de sujeción y subjetivación que construye prácticas y sujetos” (Grimberg, 2009)” (Shabel, 2013), de modo que sus pensamientos, sentimientos y formas de ver el mundo son tenidos en cuenta por los adultos; y es que no se puede desconocer el hecho de que ellos son constructores de conocimientos, son ellos quienes hoy en día muestran gran dominio en diferentes temas, no obstante son llamados nativos digitales, donde dejan en evidencia su participación como sujetos políticos en la sociedad.


Sin embargo, resulta de gran importancia mencionar que a pesar del reconocimiento de los niños y niñas como agentes de participación y construcción de conocimientos en la sociedad, desafortunadamente, no todos cuentan con las mismas oportunidades, ellos dependen del contexto al cual pertenecen y como bien se evidencia en la siguiente entrevista, hay comunidades en las que los niños y niñas pueden vivir esta etapa con lo necesario, de modo que garantice de alguna manera el cumplimiento de sus derechos fundamentales, este es el caso el municipio de Guasca (Cundinamarca), lugar del cual se basa este reportaje, como bien lo señalan las personas entrevistadas los niños que habitan en esta comunidad, llevan a cabo su etapa de infancia de manera regular, ya que tienen la oportunidad de compartir con otros niños y niñas de su edad y de diferentes zonas (rural - urbana), así como también sus padres y cuidadores tratan de ofrecerles lo necesario para poder desarrollar todas aquellas habilidades y capacidades que contribuyen a su forma de ser, actuar y estar en el mundo, sus condiciones de vida son similares, por lo tanto comparten algunos gustos e intereses.
Aunque, como en todo contexto siempre existen las excepciones, en este municipio también, se habla de falta de acompañamiento por parte de la familia, falta de paciencia, amor y cuidados que vayan más allá de brindar lo económico, hay niños que necesitan que les dediquen tiempo, de tal forma que se sientan amados e importantes para su familia, como bien lo señala Gaitán en su texto "El niño es agente participante en la construcción de conocimiento y experiencias..." (Gaitán, 2006) y precisamente estas experiencias son las que hacen que ellos den a conocer lo que sienten y piensan a través de diversas maneras y medios; y  cómo adultos es necesario saber interpretar sus desacuerdos, necesidades, intereses y gustos.



De otro lado, es importante mencionar que el contexto es algo que indudablemente determina el óptimo desarrollo de los niñas y niñas en la sociedad, en palabras de Gaitán "Los niños tienen vidas muy diferentes, condicionadas por las circunstancias que caracterizan su entorno particular..." (Gaitán, 2006), de tal forma que las costumbres, tradiciones, condiciones socio-económicas y socio-afectivas, determinan las formas de ser niño y niña hoy, donde se marcan diferencias de desigualdad y que trae consigo múltiples formas de vivir la infancia, donde no siempre se le garantiza al niño y la niña el respeto de sus derechos fundamentales, el derecho de vivir con plenitud esta única etapa de todo ser humano y como bien lo sustentan las diferentes concepciones sobre infancia que tienen las personas entrevistadas en este reportaje, el contexto hace que entre  los niños y niñas de distintas comunidades como las indígenas o las afrodescendientes frente a niños de otras ciudades, se generen diferencias marcadas por la cultura, las tradiciones y las costumbres, de modo que como bien lo mencionan las personas consultadas para este reportaje, aunque NO deberían existir diferencias entre los niños y niñas porque todos poseen los mismos derechos y oportunidades, lamentablemente su entorno hace que en muchas ocasiones sus derechos se vean vulnerados por las distintas clases de violencia, la pobreza, la falta de oportunidades, el abandono por parte de los entes gubernamentales, entre otros. De modo que, esto hace que su niñez se vea amenazada y  no gocen de todo aquello que merecen para ser felices; todo lo contrario ocurre con aquellos niños que viven en ciudades y donde cuentan con el acompañamiento, cariño, protección y cuidados de su familia o cuidadores, donde se les garantiza el total cumplimiento de sus derechos, de tal forma que, se podría afirmar que viven su etapa de infancia de manera apropiada, donde gozan la oportunidad de hacer posible su participación en “La vida social, desvelando los problemas que les afectan y colaborando con sus aportaciones a la puesta en marcha de políticas encaminadas a mejorar sus condiciones de vida, reconociendo su protagonismo en los procesos de transformación de su entorno, de su comunidad” (Gaitán, 2006), lo cual significa que más adelante serán generaciones que contribuyan a la transformación de la sociedad gracias a que han sido visibilizados como “sujetos miembros de la sociedad, dado que estos han comenzado a ser tomados como interlocutores válidos de los investigadores e investigadoras, y con capacidad reflexiva para comunicar sus experiencias”(Shabel, 2013).



Finalmente, es importante mencionar que por fortuna las concepciones de infancia han venido atesorando gran importancia en la sociedad, puesto que como bien se conoce antiguamente los niños y las niñas eran entendidos como “Hombres y mujeres en miniatura, “enanos” Phillip Ariés (1987)…” (Shabel, 2013), pero, gracias al desarrollo de las sociedades capitalistas, se originó un interés por pensarlos de otra forma, y después de varias etapas y transformación de los saberes y las miradas sobre infancias, se ha logrado reconocer su importancia en la sociedad, de tal forma que, los niños y las niñas son visibilizados como “Seres activos” (Saldarriaga, 2007), que construyen y transmiten conocimiento. Y que a pesar de que se diferencian de manera profunda de nosotros los adultos, son ellos quienes nos dejan en manifiesto la manera cómo podemos llevar  a cabo una vida llena de tranquilidad, armonía, compañerismo y amor, no obstante, su resiliencia e inocencia propia en cada uno de ellos, nos enseña a ser nobles, sinceros, nos enseña a perdonar, a olvidar y volver a iniciar las veces que sean necesarias, ya que ellos lo único que anhelan, es ser felices y sentirse amados y protegidos.   

 

REFERENCIAS


Shabel, P. (2013). Los niños y niñas como constructores de conocimiento. Un caso de investigación participativa. Revista Latinoamericana de ciencias sociales, niñez y juventud, 12 (1), 159- 170.

Gaitán, L., (2006). Sociología de la Infancia. Aportaciones de una mirada distinta. Política y Sociedad, 43, (1), 9 – 26.

Saldarriaga, Oscar & Sáenz, Javier. (2007). La construcción social de la infancia: pedagogía, raza y moral en Colombia, siglos XVI-XX. En P. Rodríguez & M. E. Manarelli, (Ed.). Historia de la infancia en América Latina (pp. 389–415). Bogotá: Universidad Externado de Colombia.


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