TRANSFORMACIÓN CULTURAL Y PROBLEMAS EDUCATIVOS.

Teniendo en cuenta que el mundo se encuentra en constantes transformaciones que implican que el sujeto se adapte a las nuevas formas de participación e interrelación en la sociedad, es importante señalar que este necesita de diversas herramientas que le permitan interpretar la cultura a partir de las diferentes interacciones con el otro, consigo mismo y con el mundo, de tal forma, que le sea posible determinar sus formas de ver y actuar en los diferentes contextos. Para esto, el sujeto debe llevar a cabo los distintos procesos de codificación que aprende a lo largo de su existencia. Uno de los tantos procesos que desarrolla el sujeto está relacionado directamente con la escuela, lugar que fue pensado para darle tiempo al niño, para que se relacione con el otro y con lo otro y para que conozca el mundo a partir de prácticas que le exigen pensar, reflexionar, tomar decisiones y transformar sus formas de ser y actuar en la sociedad como sujeto político.  

De acuerdo a lo anterior, es necesario analizar los diferentes problemas educativos que surgen a lo largo de la enculturación del sujeto, para esto, se llevó  a cabo la recolección de relatos de docentes de distintas áreas y grados, donde se pudo afirmar la forma como se ha venido transformando la educación a partir de diversas situaciones, una de estas tiene que ver con el cambio drástico que tuvo la educación dejando de ser presencial para convertirse en una práctica que depende exclusivamente de los dispositivos tecnológicos digitales y de la conectividad, dejando en evidencia los grandes problemas que tiene la educación, que si bien, no eran desconocidos, ahora, reafirma que es un ámbito que requiere de mayor reflexión e interés de parte de todos.

Para poder identificar estas problemáticas se desarrolló una serie de entrevistas en las que se indagó por varios aspectos relacionados con la transformación de la práctica educativa, para esto se preguntó por aquellos puntos de vista que se tienen sobre la forma cómo se está construyendo el saber y el hacer en esta nueva realidad de educación remota; en los relatos que se obtuvieron por parte de los docentes queda claro, que fue un cambio para el cual ninguno estaba preparado, puesto que como bien se sabe este proceso de enseñanza siempre se ha desarrollado de manera presencial, de modo que al hablar de las formas como se está construyendo el saber y el hacer lo primero  que se realizó, fue interrogarse por el cómo hacerlo, qué enseñarles y qué saberes se construyen ahora, de manera que el concepto de nativos y migrantes digitales empezó a cobrar gran valor, así como también el de realidad virtual, donde el docente se vio enfrentado a nuevos retos en los que se demostraba como La educación en el ámbito en Colombia se enfoca más en el saber que en el hacer en el sistema económico, en impartir una cantidad de conocimientos que no tienen nada que ver con la realidad actual que estamos viviendo, dejando de lado la parte humana…”,(Perilla, 2020), esto sin duda deja ver que se necesita pensar en la construcción del sujeto político a partir de las nuevas herramientas que se necesitan para llevar a cabo el proceso de enseñanza, en palabras de Bermúdez se requiere reflexionar sobre Las concepciones que revelan no sólo el constructo teórico-epistemológico de los profesores sobre las tecnologías, sino sus experiencias prácticas en relación con éstas, las formas como conciben el mundo mediado tecnológicamente y la manera como se ven afectados por éste…”(Bermúdez, 2015), de modo, que es necesario repensar sobre las dinámicas, herramientas y bases que ahora el docente debe conquistar para seguir desarrollando su práctica pedagógica a partir de las nuevas realidades.


Otro de los problemas educativos que se pudo identificar está relacionado con la formación de los sujetos desde la virtualidad, ya que como bien coinciden nuestras docentes entrevistadas, el niño necesita relacionarse con los otros de manera personal, no obstante, los niños que están en la edad preescolar requieren el contacto corporal a través de expresiones como: un abrazo, una sonrisa, la supervisión del proceso de escritura ya que se les debe dirigir con la mano la manera de coger el lápiz, los juegos grupales los cuales desarrollan sus dimensiones, el desarrollo de la motricidad y la socialización con el otro y como bien lo afirma una
 de las entrevistadas “No es igual verlos a través de una pantalla…”(Perilla, 2020), o como bien lo menciona Bermúdez en su investigación, el proceso de comunicación requiere “Encontrarse con alguien, saber del otro o generar expectativa. Son situaciones en las que aparece una demanda o cierta necesidad (emocional, afectiva, académica) de comunicar y ser retribuidos” (Bermúdez, 2018), de tal forma, que es necesario, instaurar prácticas que regulen los estilos comunicativos sin dejar de lado aquellas procesos de formación que requieren de la presencialidad.




Un tercer problema educativo que se identificó está relacionado con la falta de compromiso y responsabilidad social por parte del gobierno frente a las desigualdades sociales y económicas que afectan directamente el proceso de aprendizaje de los niños, ya que por un lado, muchos de ellos no cuentan con las herramientas tecnológicas ni de conectividad para poder recibir sus clases, incluso en esta problemática, también se deja en evidencia que, ni siquiera muchos de los docentes cuentan con estos recursos, lo cual dificulta llevar a cabo el proceso de enseñanza, además que falta capacitación para los maestros. La transformación que ha tenido la educación exige que los docentes estén a la vanguardia y tengan conocimiento del manejo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación TIC’S, para que puedan brindar a los estudiantes clases participativas, dinámicas y propositivas según el contexto y las edades. En palabras de Bermúdez “Es importante rescatar la presencia de experiencias didácticas que le apuestan a la idea de tecnología en cuanto socio-tecno-cultura, entendiendo su alcance mediador -; es alentador identificar y reconocer que hay profesores que intentan construir estas relaciones de otro modo, que cuestionan e interpelan su quehacer y promueven espacios para pensar el potencial mediador de la tecnología en las subjetividades de los estudiantes.” (Bermúdez, 2015), de tal forma que, es indispensable brindar las herramientas necesarias a los docentes para que puedan desarrollar aquellas prácticas pedagógicas, las cuales requieren de innovaciones e interacciones con los dispositivos de forma personal, digital e informacional.


De otro lado, se indagó por la forma cómo se puede contribuir a que las prácticas de lectura y escritura no se pierdan, sin dejar  de lado los dispositivos digitales, para esta pregunta las docentes coincidieron en que la lectura y escritura a través de los textos aportan una serie de significaciones, de ahí la importancia de involucrar a la familia en este proceso, puesto que se necesita que los niños aprecien la lectura de manera materializada, como bien lo señala Chartier “Lo que debemos hacer, me parece, es conservar, describir y analizar todas las formas sucesivas o simultáneas en que una obra dada ha sido comunicada a los lectores. Y, de una a otra, las variaciones pueden ser puramente materiales, o puede tratarse de una “materialidad”, que no tenga que ver con el objeto, sino con el texto, ortografía, puntuación, división del texto… “(Chartier, 2007), de modo, que se reconoce la importancia de llevar a cabo estas prácticas de lectura y escritura, de tal forma, que el niño, tenga la posibilidad de apreciar el libro, observar el texto y las imágenes, subrayar, extraer ideas, etc., de manera que se siga generando la curiosidad por el contenido y se cree el hábito de la lectura. Sin embargo, es importante mencionar que, la revolución digital, ha traído consigo, una serie de aspectos que han transformado las prácticas de lectura, por lo tanto, no se puede desconocer que en “El mundo digital tal como lo hemos conocido y disfrutado hasta ahora, con textos móviles y abiertos, no hay estabilización posible. Porque no solamente es el texto el que cambia de forma, sino que es el lector mismo quien se introduce en el texto…” (Chartier, 2007), de tal forma que desde la práctica docente es muy importante que los estudiantes en medio de las clases virtuales, participen en diferentes actividades que motiven los procesos de comprensión lectora, a través de la lectura en voz alta, debates, formulación de interrogantes, hipótesis, inferencias, lectura de artículos, noticias, entre otras, haciendo uso de los dispositivos digitales y contenidos hipertextuales.


Otro problema educativo que se identificó por medio de los relatos tiene que ver con las estrategias didácticas que han tenido que llevar a cabo los docentes para desarrollar los procesos sistemáticos de enseñanza desde la virtualidad, donde se pudo demostrar que ahora las clases no se pueden desarrollar de manera lineal o plana, se deben realizar de manera dinámica, de modo que el docente debe ampliar y reflexionar sobre su didáctica y debe tener en cuenta que no se puede limitar, sino que, por el contrario debe buscar todas las alternativas aprovechando todos los elementos que tiene en casa y debe lograr que el estudiante interactúe con diferentes herramientas, de tal forma que los niños construyan nuevos conocimientos por medio de diferentes actividades como: la fotografía, la oralidad, debates, cine foros, actividades artísticas y deportivas, etc., de modo que, el aprendizaje llegue a ellos a través de la virtualidad, demostrando que el docente es aquel que se caracteriza por su creatividad e innovación, exponiendo que el maestro vio la necesidad de “Indagar el lugar de las tecnologías en las prácticas pedagógicas —ante los discursos reiterativos del predominio de las TIC en la institución educativa y su impacto en la educación…” (Bermúdez, 2015), esto con el propósito de llevar a cabo su rol y contribuir a las soluciones que se tuvieron que dar en un momento de tensión y desconocimiento por los resultados que se iban a obtener. 



De otro lado, surge un interrogante por la forma cómo el profesor se organiza profesional y subjetivamente para dar cuenta de la presión de cumplir los estándares, incluso en la dinámica anómala de hoy, en este aspecto se evidencia la manera como las docentes tuvieron que adecuar sus casas en lo que ellas definen como espacios agradables para los estudiantes, donde fue necesario, transformar el hogar, como bien lo señala una de ellas “Configurar la intimidad…” (Perilla, 2020), de tal forma, que se trasladó el aula a la casa y fue necesario aprender a alternar los tiempos entre el trabajo y las labores del hogar, las relaciones familiares se vieron afectadas y la organización dentro de la familia tuvo que cambiar, además que el manejo del tiempo empezó a crear tensiones que antes no se habían experimentado en los espacios escolares tradicionales, debido a que se empezó a instaurar niveles de estrés, debido a la presión de trabajar de una forma totalmente distinta a la acostumbrada, donde en la mayoría de casos se vio comprometida la salud de las docentes, sin dejar de lado, que se tuvo que explorar diferentes aplicaciones tecnológicas que lograran atraer la atención de los niños, teniendo en cuenta que muchos de ellos ya contaban con múltiples distracciones y el proceso de aprendizaje no se iba a dar de la misma forma. Sin embargo,  se logró la adaptación, se han construido nuevos hábitos y se ha aprendido a aceptar y convivir en la nueva realidad. Aunque, esta situación ha llevado a pensar que es necesario que el Ministerio de Educación Nacional replantee los planes de estudio, los cuales deben ajustarse a las nuevas realidades, necesidades y contextos de los estudiantes y docentes, no se puede continuar con las mismas dinámicas ni estrategias, ya que hay que adicionarle otros factores que determinan los procesos de aprendizaje como lo son: espacio, tiempo, herramientas tecnológicas, distracciones, conectividad, entre otros.


Finalmente, se identificó un problema educativo que tiene que ver con las ventajas y desventajas de las interacciones que surgen con los nuevos dispositivos digitales en los espacios escolares,  para este último interrogante, se pudo evidenciar que unas de las ventajas que aportan los dispositivos digitales, desde el punto de vista del nativo digital es que brindó la oportunidad de que los docentes investigaran y se acercaran de manera osada al manejo de dispositivos electrónicos para facilitar la enseñanza desde la virtualidad, además que también permitió que los padres de familia o cuidadores se vincularan al proceso de aprendizaje de los niños, conociendo más de este y de todo lo que implica, de la organización y la participación en las diferentes actividades y del comportamiento en sus hijos que en ocasiones ellos no conocían, otra ventaja es que los niños adquieren una madurez tecnológica, ya que ellos están descubriendo que el uso de los dispositivos electrónicos no se enfocan en el ocio, sino que también aportan a la transformación de procesos académicos y laborales.



Como desventajas, se debe mencionar el hecho de que no todos  tienen las mismas posibilidades de adquirir estas herramientas, por lo tanto, excluye a muchos estudiantes en el momento de tomar sus clases, ya sea por los dispositivos o por la conectividad, de igual forma, se genera una tensión relacionada con el tiempo que los niños permanecen frente a estos dispositivos electrónicos, ya que pasan la mayoría de este sentados, contribuyendo a que lleven una vida sedentaria, dejando de lado la lectura de textos materializados y su salud se puede ver afectada debido al desgaste visual y corporal. De ahí, la importancia de reflexionar sobre las concepciones de tecnología y pedagogía ya que “Revelan no sólo el constructo teórico-epistemológico de los profesores sobre las tecnologías, sino sus experiencias prácticas en relación con éstas, las formas como conciben el mundo mediado tecnológicamente y la manera como se ven afectados por éste…” (Bermúdez, 2015), donde es necesario acudir a  los planteamientos teóricos que permitan desarrollar prácticas pedagógicas innovadoras que reconozcan las interacciones del otro con lo otro, reconociendo los modos propios de estar en el mundo.


 


REFERENCIAS

 

Bermúdez, M y Rozo, A. (2015). Concepciones del área tecnología informática: discusiones desde una investigación reciente. En Nómadas, 42, 166-179.

Bermúdez, M. (2018). Escrituras juveniles en espacios digitales ¿Nuevas expresiones de subjetivación política? En Cobo, C; Cortesi, S; Brossi, L; Doccetti, S; Lombana, A; Remolina, N; Winocur, R, y Zucchetti, A. (Eds.) Jóvenes, transformación digital y formas de inclusión en América Latina (pp. 197-207). Montevideo, Uruguay: Penguin Random House.

Chartier, R. (2007). Hay una tendencia a transformar todos los textos en bancos de datos. Lectura y Tecnología. Revista la Biblioteca, 6.

Perilla, L. (2020, octubre 29). https://drive.google.com/file/d/1UCQmmLDq8wvjZnmxv4keozUj0wbnFhq1/view

Contreras, D. (noviembre 04). https://drive.google.com/file/d/1EX-pEmduejLu3UYOCBTNsfgxB3074dV4/view

Chunza, N. (Octubre 30). https://drive.google.com/drive/u/0/my-drive